
LA INMIGRACIÓN MÁS ALLÁ DE LAS PATERAS Y LAS VALLAS - 2ª PARTE
Los continuos acontecimientos alrededor de las vallas entre Marruecos y las ciudades españolas de Ceuta y Melilla, muchos han seguido provocando con declaraciones, acusaciones y despropósitos sobre una triste realidad …
Pocos días han pasado después que expresamos nuestro punto de vista sobre esta controversia creciente. No es preciso hacer repaso por lo reciente que esta lo ocurrido en la mente de todos, por lo que consideramos que debemos limitarnos a recalcar aquello que dijimos y que poco a poco se ha ido convirtiendo en hechos en relación con el asunto de las vallas. La cordura que aconsejamos a la hora de espetar acusaciones y buscar culpables al otro lado de la valla se hace cada vez más necesaria.
Expresamos nuestra firme convicción en la necesidad de confiar en que los respectivos gobiernos de los dos reinos fronterizos, porque intuimos con conocimiento de causa, que éstos estaban conversando en el mismo lenguaje diplomático. Marruecos, igual que España, sufre cierto desgaste por los problemas vinculados a la migración africana hacia Europa, lo quieran reconocer o no los anti-marroquíes.
Escuchando programas televisivos que han tratado este tema, mientras unos pocos parecen tener claro lo que ya identificamos como el problema – EL HAMBRE y LA MISERIA – muchos contertulios volvían a enzarzarse en escaramuzas dialécticas para presionar al Gobierno Español hacia actuaciones más duras en contra del vecino Reino Alauí.
Volvimos a escuchar la mención de las mafias organizadas en Marruecos y las acciones tácticas de éstas para trasladar sub-saharianos hacia las fronteras con Ceuta y Melilla. Aún cuando es cierto que existen mafias, lo que no se dice o quizá no se quiera admitir es que tales bandas organizadas operan en Marruecos con bases económicas en la Costa del Sol y Gibraltar y además, participadas por españoles. Algunas bandas establecieron sus bases con empresas constituidas para dar cobertura a las acciones de las acciones ilegales con partícipes de distintas nacionalidades, y no compuestos sólo por marroquíes.
Además, sepa el público español que esas mafias no trasladan gratis a los africanos que cruzan las fronteras desérticas de Marruecos con sus vecinos, Argelia y Mauritania. Pocos africanos de países como Mauritania, Malí o Senegal disponen de fondos para pagar las importantes sumas que esas bandas exigen, por lo que éstos cruzan el territorio que sea y se dirigen como pueden durante meses hasta aproximarse a las costas ribereñas de Marruecos. Los que pueden pagar no emplean meses para cruzar el desierto sino que se dirigen a puertos como Nuakchot, Dakar, Conakry, Freetown, Monrovia, Abiyán y hasta Lagos, donde barcos cargueros trafican con “mercancía humana”. Trasladan a los africanos que les entregan todos sus ahorros de años para que les lancen en pateras frente a las costas del Sahara a la altura del Tarfaya para que desde allí lleguen hasta Canarias, o frente a las aguas de Larache para acercarles aún más a la península, sin correr el riesgo de las patrullas del Estrecho entre las costas de España y Marruecos.
Hace unos días, cuando escribimos sobre la inmigración, mostramos nuestro convencimiento que mucho había transcendido en la cumbre entre los primeros ministros, Jettou y Rodríguez Zapatero. Los hechos han venido a demostrar que teníamos razón y que se equivocaban los que desde puestos privilegiados en política y medios de comunicación, hacían declaraciones imprudentes y bastante tendenciosas sobre las “malas intenciones” de Marruecos y la ”débil actuación” del Gobierno Español.
Sí es cierto que Marruecos tiene su particular estilo de diplomacia, como también dijimos, cierto es también que las indicaciones que planteamos como guión hacia la solución a medio plazo del problema concretamente en la frontera hispano-marroquí pasa por una actuación europea y una coordinación de las ayudas de cooperación hacia los países en vías de desarrollo. Y esas son las medidas de urgencia que se están tomando. Por ello, el Comisario Franco Frattini que conoce los efectos de la inmigración masiva hacia su nativa Italia desde los países Balcanes, no ha dudado en aceptar la petición de España. Además, las ayudas procedentes de la Unión Europea y de España a Marruecos es señal de que las cosas mueven en la línea adecuada.
Sin embargo, seguimos insistiendo que después de la visita de esa misión europea, se debe diseñar y aplicar una estrategia única, si se quiere que las ayudas no acaben en saco sin fondo. España tiene mucho que hacer dentro de su propio territorio. La voluntad de arrimar el hombro en lugar de despotricar es imprescindible. Sin ofrecer ideas constructivas, nadie tiene derecho a seguir opinando. Sería una falta de solidaridad de aquellos ciudadanos, del rango o esfera que sea, el no apoyar acciones que se encaminen a paliar la trágica situación humana de los que tiene que migrar para huir de las guerras tribales, el hambre y la miseria en sus tierras natales.
Además, volvemos a decir, que el grueso de la inmigración no viene ni vendrá a través de las vallas de Ceuta y Melilla ni en las pateras que desembarcan en las costas españolas. Las cifras reales de “ilegales” en territorio español duplican las estadísticas oficiales y además es mayormente de procedencia latinoamericana, y creciendo rápidamente en las fuertes oleadas “amarillas” desde China.
Más vale que miren hacia esas fuentes de origen y las bandas organizadas que mueven los hilos desde esos orígenes y que poco a poco se están ubicando en la Unión Europea en circuitos poderosos de tráfico humano y blanqueó de dinero.
Volvemos a destacar las implicaciones de algo más que unos “insignificantes traficantes en Marruecos”. Las partes involucradas pueden estar hasta utilizando aeronaves de distintas banderas y con beneplácito de relevantes personalidades en el mundo empresarial. La necesidad que nuestras Autoridades en todos los estamentos – locales, autonómicos y estatales – sean algo más creativos al analizar las posibles soluciones es asignatura obligada para todo hombre de bien que ocupe en este momento un cargo político, elegido o por designación.
Si en estas dos primeras entregas hemos indicado actuaciones alrededor de los flujos de entrada a España y traslado a través de España hacia la Unión Europea de inmigrantes ilegales, en una próxima entrega, demostraremos los efectos positivos y nocivos de la inmigración en España.
Mientras que el Gobierno Español ofrece claras muestras de voluntad resolutoria, seguimos echando en falta una coordinación coherente interministerial que parece en parte lógica por la contundencia de los recientes eventos con efecto múltiple sobre varias áreas administrativas. Sin embargo, el problema – EL HAMBRE y LA MISERIA – no se trata únicamente con inteligencia racional sino con lógica confusa cargada de emociones humanas.
Fue el intento bien-intencionado de aplicar lógica aplastante lo que llevó al anterior gobierno a tener que cambiar tantas veces la Ley de Extranjería. Al final, el asunto se les fue de las manos con nefasta consecuencias que aún se hacen sentir.
Intentemos aunar fuerzas alrededor de acciones eficaces que conduzcan a una importante reducción de las tragedias humanas que viven los que emigran de sus lugares natales para poder sobrevivir. ¡ Que pena que algunos acaben muriendo en tierras extrañas sin quitarse siquiera el hambre !
Los continuos acontecimientos alrededor de las vallas entre Marruecos y las ciudades españolas de Ceuta y Melilla, muchos han seguido provocando con declaraciones, acusaciones y despropósitos sobre una triste realidad …
Pocos días han pasado después que expresamos nuestro punto de vista sobre esta controversia creciente. No es preciso hacer repaso por lo reciente que esta lo ocurrido en la mente de todos, por lo que consideramos que debemos limitarnos a recalcar aquello que dijimos y que poco a poco se ha ido convirtiendo en hechos en relación con el asunto de las vallas. La cordura que aconsejamos a la hora de espetar acusaciones y buscar culpables al otro lado de la valla se hace cada vez más necesaria.
Expresamos nuestra firme convicción en la necesidad de confiar en que los respectivos gobiernos de los dos reinos fronterizos, porque intuimos con conocimiento de causa, que éstos estaban conversando en el mismo lenguaje diplomático. Marruecos, igual que España, sufre cierto desgaste por los problemas vinculados a la migración africana hacia Europa, lo quieran reconocer o no los anti-marroquíes.
Escuchando programas televisivos que han tratado este tema, mientras unos pocos parecen tener claro lo que ya identificamos como el problema – EL HAMBRE y LA MISERIA – muchos contertulios volvían a enzarzarse en escaramuzas dialécticas para presionar al Gobierno Español hacia actuaciones más duras en contra del vecino Reino Alauí.
Volvimos a escuchar la mención de las mafias organizadas en Marruecos y las acciones tácticas de éstas para trasladar sub-saharianos hacia las fronteras con Ceuta y Melilla. Aún cuando es cierto que existen mafias, lo que no se dice o quizá no se quiera admitir es que tales bandas organizadas operan en Marruecos con bases económicas en la Costa del Sol y Gibraltar y además, participadas por españoles. Algunas bandas establecieron sus bases con empresas constituidas para dar cobertura a las acciones de las acciones ilegales con partícipes de distintas nacionalidades, y no compuestos sólo por marroquíes.
Además, sepa el público español que esas mafias no trasladan gratis a los africanos que cruzan las fronteras desérticas de Marruecos con sus vecinos, Argelia y Mauritania. Pocos africanos de países como Mauritania, Malí o Senegal disponen de fondos para pagar las importantes sumas que esas bandas exigen, por lo que éstos cruzan el territorio que sea y se dirigen como pueden durante meses hasta aproximarse a las costas ribereñas de Marruecos. Los que pueden pagar no emplean meses para cruzar el desierto sino que se dirigen a puertos como Nuakchot, Dakar, Conakry, Freetown, Monrovia, Abiyán y hasta Lagos, donde barcos cargueros trafican con “mercancía humana”. Trasladan a los africanos que les entregan todos sus ahorros de años para que les lancen en pateras frente a las costas del Sahara a la altura del Tarfaya para que desde allí lleguen hasta Canarias, o frente a las aguas de Larache para acercarles aún más a la península, sin correr el riesgo de las patrullas del Estrecho entre las costas de España y Marruecos.
Hace unos días, cuando escribimos sobre la inmigración, mostramos nuestro convencimiento que mucho había transcendido en la cumbre entre los primeros ministros, Jettou y Rodríguez Zapatero. Los hechos han venido a demostrar que teníamos razón y que se equivocaban los que desde puestos privilegiados en política y medios de comunicación, hacían declaraciones imprudentes y bastante tendenciosas sobre las “malas intenciones” de Marruecos y la ”débil actuación” del Gobierno Español.
Sí es cierto que Marruecos tiene su particular estilo de diplomacia, como también dijimos, cierto es también que las indicaciones que planteamos como guión hacia la solución a medio plazo del problema concretamente en la frontera hispano-marroquí pasa por una actuación europea y una coordinación de las ayudas de cooperación hacia los países en vías de desarrollo. Y esas son las medidas de urgencia que se están tomando. Por ello, el Comisario Franco Frattini que conoce los efectos de la inmigración masiva hacia su nativa Italia desde los países Balcanes, no ha dudado en aceptar la petición de España. Además, las ayudas procedentes de la Unión Europea y de España a Marruecos es señal de que las cosas mueven en la línea adecuada.
Sin embargo, seguimos insistiendo que después de la visita de esa misión europea, se debe diseñar y aplicar una estrategia única, si se quiere que las ayudas no acaben en saco sin fondo. España tiene mucho que hacer dentro de su propio territorio. La voluntad de arrimar el hombro en lugar de despotricar es imprescindible. Sin ofrecer ideas constructivas, nadie tiene derecho a seguir opinando. Sería una falta de solidaridad de aquellos ciudadanos, del rango o esfera que sea, el no apoyar acciones que se encaminen a paliar la trágica situación humana de los que tiene que migrar para huir de las guerras tribales, el hambre y la miseria en sus tierras natales.
Además, volvemos a decir, que el grueso de la inmigración no viene ni vendrá a través de las vallas de Ceuta y Melilla ni en las pateras que desembarcan en las costas españolas. Las cifras reales de “ilegales” en territorio español duplican las estadísticas oficiales y además es mayormente de procedencia latinoamericana, y creciendo rápidamente en las fuertes oleadas “amarillas” desde China.
Más vale que miren hacia esas fuentes de origen y las bandas organizadas que mueven los hilos desde esos orígenes y que poco a poco se están ubicando en la Unión Europea en circuitos poderosos de tráfico humano y blanqueó de dinero.
Volvemos a destacar las implicaciones de algo más que unos “insignificantes traficantes en Marruecos”. Las partes involucradas pueden estar hasta utilizando aeronaves de distintas banderas y con beneplácito de relevantes personalidades en el mundo empresarial. La necesidad que nuestras Autoridades en todos los estamentos – locales, autonómicos y estatales – sean algo más creativos al analizar las posibles soluciones es asignatura obligada para todo hombre de bien que ocupe en este momento un cargo político, elegido o por designación.
Si en estas dos primeras entregas hemos indicado actuaciones alrededor de los flujos de entrada a España y traslado a través de España hacia la Unión Europea de inmigrantes ilegales, en una próxima entrega, demostraremos los efectos positivos y nocivos de la inmigración en España.
Mientras que el Gobierno Español ofrece claras muestras de voluntad resolutoria, seguimos echando en falta una coordinación coherente interministerial que parece en parte lógica por la contundencia de los recientes eventos con efecto múltiple sobre varias áreas administrativas. Sin embargo, el problema – EL HAMBRE y LA MISERIA – no se trata únicamente con inteligencia racional sino con lógica confusa cargada de emociones humanas.
Fue el intento bien-intencionado de aplicar lógica aplastante lo que llevó al anterior gobierno a tener que cambiar tantas veces la Ley de Extranjería. Al final, el asunto se les fue de las manos con nefasta consecuencias que aún se hacen sentir.
Intentemos aunar fuerzas alrededor de acciones eficaces que conduzcan a una importante reducción de las tragedias humanas que viven los que emigran de sus lugares natales para poder sobrevivir. ¡ Que pena que algunos acaben muriendo en tierras extrañas sin quitarse siquiera el hambre !
Fernando Fuster-Fabra
Experto en Relaciones Internacionales

